El auténtico motor de INDAR

Las personas, el activo más importante de INDAR.

Desde sus inicios, INDAR se ha enorgullecido de ser una empresa con rostro humano, donde el componente personal es uno de sus principales activos. Siempre se ha dado prioridad a la valía de las personas, y como proyecto de futuro que basa su progreso en valores como la integridad, la confianza y la profesionalidad por encima de todo, la empresa promueve la implicación y el compromiso de todos sus miembros para que cada uno de ellos aporte lo mejor de sí en todas las actividades que desarrolla la compañía.

Actualmente la plantilla de INDAR está compuesta por más de 750 personas en Beasain, trabajando entre las diferentes unidades de negocio, y 140 personas trabajando en las otras plantas de producción. Con una media de edad de 40 años, el equipo combina juventud y veteranía. Se considera un bloque profesional, equilibrado, cohesionado y muy preparado para hacer frente a los grandes retos de los próximos años.

Cuenta con personas jóvenes pero con mucho recorrido laboral estable en la empresa, con grandes conocimientos adquiridos en la práctica. Entre los años 2005 y 2008 la empresa incorporó unas 300 personas. Gracias a ello, hoy la compañía cuenta con ingenieros y proyectistas de 35 o 36 años, que acumulan más de una década de experiencia en la casa y que conocen profundamente el mercado y el producto que desarrollan

El cliente, la razón de ser.

Si existe una cualidad que INDAR ha cultivado durante su larga y fructífera andadura ha sido su cercanía a los clientes. Se trabaja en la especialización y la personalización de los productos para adaptarlos a las necesidades de los clientes. Esta es la estrategia de éxito que actualmente permite a la firma competir en diferentes nichos de mercado.